martes, 29 de noviembre de 2011

Las runas celtas

Se trata de uno de los oráculos más antiguos, junto con el I Ching y el Tarot, proveniente de las épocas pre-cristianas, y enraizado con la mitología celta.


Quizás el lector conozca algo de lo referido al tema de las runas, en la referencia a ello que se encuentra en la obra de J. R. R. Tolkien, pero pocos saben que en la realidad se trata de un conjunto de ideogramas característicos, que constituyen un antiguo alfabeto escrito, cuyas letras poseían un nombre intencionado y un sonido significativo, y que eran usadas para la poesía, las inscripciones y la adivinación, por los antiguos vikings, si bien dicho alfabeto nunca evolucionó como lenguaje hablado.
Utilizamos aquí la palabra vikings, y no “vikingos”, puesto que esta es una deformación de la primera impuesta por los españoles, según aseguraba Jorge Luis Borges, que concluía diciendo que resultaba tan impropio como llamar a Kipling, “Kiplingo”.

 

El origen de las runas celtas

 

El origen de este oráculo muy probablemente se remonte a las épocas pre-cristianas, a las que también pertenecen otros, como el I Ching chino, o el Tarot egipcio, en este caso, surgido en tierras escandinavas. Sin embargo, y a diferencia de los otros mencionados, el conocimiento que en la actualidad se tiene acerca de las runas, es del todo fragmentario. Al respecto, dice Ralph Elliot, en su libro Las Runas. Una introducción: “Símbolos extraños hallados en herramientas y armas antiguas, que ahora yacen vanamente en la vitrina de algún museo; nombres de guerreros, hechizos secretos, inclusive pedacitos de canciones que aparecen en objetos tan diversos como diminutas monedas de plata o imponentes cruces de piedra, esparcidos en los lugares más inverosímiles, desde Yugoslavia hasta Orkney, desde Groenlandia hasta Grecia…”.
El mismo Elliot observa que en el Medioevo, los altos jefes y autoridades de Inglaterra llamaban runas a sus reuniones secretas, y que cuando el Obispo Wulfila hizo la traducción de la Biblia al gótico del siglo IV, interpretó la palabra “misterio” (en el “misterio del reino de Dios” de San Marcos 4:11) con la palabra “runa”.
Respecto del origen oracular como sistema, Elliot sugiere se haya producido una amalgama de dos tradiciones separadas: “el escrito alfabético por un lado, el contenido simbólico por el otro…”.
Sin embargo también dice que desde el principio las runas sirvieron a una función ritual, para leer la suerte, para predecir, y para invocar altos poderes que pudieran influenciar la buena fortuna de la nación.

 

Las runas y la mitología celta

 

Se podrá ver que el nombre de la runa nº 25 es “Odín”, que el nombre del dios de mayor jerarquía en la mitología celta.
Cuenta la leyenda que fue Odín el que descubrió las runas, mientras llevaba a cabo un ritual de autosacrificio. Se rasgó el vientre con su lanza y se ató a Yggdrassil (el árbol de la vida), y durante nueve días se rehusó a comer y a beber, con lo que consiguió adentrarse a las mismísimas entrañas de su ser, de donde extrajo cada uno de los caracteres rúnicos.
El sentido del sistema es que el conjunto de estos veinticinco patrones comprenden una lectura total de la realidad (como en el caso del I Ching, se trata de sesentaicuatro ideogramas); la simbología de esta leyenda consiste en que la realidad se conforma con veinticinco verdades, que el dios supremo extrajo de su propio interior.

 

El oráculo de las runas

 

Se trata de un juego de veinticinco piezas de piedra, que llevan cada una la grabación de un signo o glifo, un nombre propio y un significado propio, los cuales se bifurcarán en sus carices positivo y negativo, dependiendo de cómo salgan en la “tirada”, al derecho o al revés; esto con excepción, claro está, de las figuras completamente simétricas.
Las piedras se guardan en una bolsa de tela, para luego ir sacándolas de una en una de forma azarosa, para ir disponiéndolas en el diseño que conformará la “tirada”, del mismo modo como con el Tarot se hace respecto de sus naipes.
En las runas celtas existen también como en el Tarot variados tipos de tiradas, las que se emplearán cada una dependiendo del tipo de consulta que se desee hacer. En la imagen adjunta se muestran las figuras, sus nombres y una palabra clave en relación a su significado. En un artículo futuro se ampliará la información acerca de diversos tipos de tiradas, y sobre la significación de cada runa.